Carta DiverInvest Noviembre: El dinero va a la renta variable

Me gustaría compartir contigo el análisis del flujo de dinero en fondos de inversión de los últimos ocho años:

Bonds (Carta Levy noviembre)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Del 2007 al 2008: Miedo a un crack financiero: el dinero fluye a espuertas hacia la liquidez (Money Market).

Del 2009 al 2012: Bajadas interminables de tipos: el dinero se dirige a la renta fija (Fixed Income).

A partir del 2013: Nadando en liquidez y búsqueda de rentabilidad: ¿estamos viviendo la gran rotación de renta fija hacia renta variable?

Parece evidente que la línea verde (Renta fija-Fixed Income) va a bajar. Por otro lado, si la recuperación económica se consolida, la línea naranja (Renta Variable-Equity) debería subir.

La solución a esta sencilla ecuación… la analizaremos después de la publicidad.

David Levy
Presidente de DiverInvest Asesoramiento EAFI

Expectativas realistas (Artículo de Kessler&Casadevall AF en Cinco Días)

KesslerCasadevall-web2¿Es una rentabilidad de un 5% en un año una buena o una mala rentabilidad? Dejando a un lado en esta ocasión el capital, elemento de que dependerá de los objetivos, perfil y circunstancias de cada inversor, sí se podría afirmar lo siguiente: En un escenario de tipos de interés a corto plazo altos, como los que se llegaron a ver hace ya muchos años de digamos más de un 5%, una inflación alta y un entorno de expansión económica y de beneficios empresariales sólidos, la respuesta podría ser que quizás no demasiado buena.

Por el contrario, en un escenario de tipos a corto oficiales (lo que se denomina la “tasa libre de riesgo” y que equivale a lo que paga el Banco Central Europeo o la Reserva Federal Norteamericana) de entre el 0% al 0,5% podríamos argumentar que quizás demasiado buena. El lector se preguntará cómo puede ser demasiado buena. La respuesta es que ello supone multiplicar por muchas veces la tasa libre de riesgo luego sin lugar a dudas, para haber obtenido dicha plusvalía, se habrá incurrido en la toma de importantes dosis de riesgo. Si el inversor es plenamente consciente de ello y está dispuesto a asumirlo ningún problema pero si este no es el caso (como sucede en muchas ocasiones dado el mayoritario perfil conservador del ahorrador español) las decepciones y los llantos pueden estar esperándole a la vuelta de la esquina.

Actualmente, nos encontramos precisamente en este segundo escenario. Además, al mismo tiempo resulta que nos encontramos inmersos dentro de un gran proceso de reestructuración de la economía. En este entorno, el crecimiento económico se mueve entre la contracción y la anémica expansión, los crecimientos de los beneficios empresariales reales, es decir, los generados por vender más y mejor, tampoco están. No puedo dejar de insistirles que la evolución de ventas, beneficios operativos y recorte de dividendos de los últimos trimestres son consistentes con una recesión económica, incluyendo en los Estados Unidos. No parece el mejor entorno para la toma de riesgos por mucho que una política monetaria sin precedentes haya podido influir hasta ahora en tapar la evidente dislocación que se ha producido entre desempeño de la actividad económica (y de los beneficios empresariales) y precios de los activos de riesgo.

El gráfico que les proporcionamos en esta ocasión ilustra muy bien de lo que estamos hablando. Proporciona la rentabilidad media, medida por los índices Lipper de referencia, de todos los fondos que invierten en activos monetarios (renta fija a muy corto plazo como letras del tesoro, pagarés de empresa, etc.), en bonos en euros a corto plazo y en estrategias que buscan con flexibilidad, pero reducida y controlada toma de riesgos, proporcionar una rentabilidad anual moderada positiva todos los años (fondos de rentabilidad absoluta de bajo riesgo en euros). Las tres opciones serían en principio indicadas para esa gran mayoría de inversores conservadores que tienen como uno de sus objetivos principales preservar su patrimonio. Por término medio el conjunto de las tres apenas supera el 1% a doce meses. Veamos ahora brevemente de forma individual la “historia” detrás de cada una de ellas.

Los activos monetarios “puros” si son de primera calidad crediticia (letras del tesoro de países de la máxima solvencia, pagarés de empresas reconocidas como muy solventes por las agencias de rating) no sufren apenas ninguna volatilidad pero su rentabilidad anual actual, asociada a las tasas libres de riesgo, es cercana a cero. Esta es la rentabilidad que han obtenido aquellos fondos que han buscado la máxima seguridad y solvencia en sus inversiones. Sin embargo, la rentabilidad media ha sido del 0,7% pero los lectores que se fijen también podrán observar como en el pasado junio sufrieron en su conjunto una ligera pero apreciable minusvalía temporal. Ello se debe en buena medida a que una parte de los fondos en la categoría invierten en peor calidad crediticia y/o van al máximo de duración, es decir toman más riesgo.

Los fondos de rentabilidad absoluta de bajo riesgo toman pequeños y variados riesgos como diminutas posiciones en bolsa, crédito, divisas, etc. buscando obtener un buen equilibrio. En doce meses acumulan un 1,14% pero es que en poco más de ese mes, justo antes del verano, pasaron de un 2% a un 0,50%, una pérdida temporal de nada menos que un 1,50%.

Por último, los fondos de renta fija en euros a corto plazo destacan con un 2,60% a un año. Sin embargo, el análisis del interior de los mismos pone de manifiesto que los bonos corporativos predominan, cada vez con una menor calidad crediticia, por lo que cualquier aumento de diferenciales puede producir importantes daños en sus valoraciones. En los fondos de domicilio español también se observa la proliferación de deuda pública española que lleva volando más de un año pero que, en nuestra opinión y la de algunos de los mejores gestores de renta fija del mundo, en estos momentos no parece la opción más atractiva. En junio estos fondos también se dejaron un 1%. ¿Servirá de aviso para que algunos inversores ajusten sus expectativas a la realidad que vivimos?

Bajo riesgo y comisiones

  • El pago de comisiones de todo tipo a la hora de invertir (explícitas, implícitas u ocultas) debe tratar de minimizarse en toda circunstancia ya que reduce la rentabilidad final de nuestro dinero.
  • Desgraciadamente, en no pocas ocasiones, dado el bajo nivel de cultura financiera media del inversor y la falta de transparencia de la industria, para obtener resultados en esta área hay que tener conocimientos.
  • Además, en un entorno de tipos de interés históricamente bajos como el actual, este elemento cobra una especial importancia para maximizar los rendimientos.

Juan Manuel Vicente Casadevall, EAFI
Kessler & Casadevall Asesoramiento Financiero

Acceda al artículo de Cinco Días en el siguiente enlace: Expectativas de rentabilidad realistas para los fondos

Perfil de riesgo (Artículo de Juan Manuel Vicente Casadevall EAFI)

KesslerCasadevall-web2La identificación del perfil de riesgo de un inversor/ahorrador y la adecuación de los productos financieros y de una cartera de inversión a este es sin duda el elemento más importante en el asesoramiento financiero profesional. Asimismo ha sido y está siendo una de las principales áreas de actuación por parte de las autoridades económicas y financieras a nivel mundial, especialmente tras la identificación de estructuras defectuosas a la hora de proporcionar la suficiente protección al inversor minorista. A nivel europeo y en lo que respecta a los fondos de inversión la directiva UCITs IV busca profundizar en dicha protección.

Uno de los resultados más visibles para el inversor es el KIID (Key Investor Information Document) o como se ha denominado en España, DFI (Datos Fundamentales para el Inversor). Este es un documento que quizás no es suficientemente conocido por los ahorradores españoles pero de vital importancia ya que viene a sustituir a un documento prolijo y poco claro como era el prospecto simplificado. El DFI por el contrario es conciso y busca en dos hojas describir con un lenguaje sencillo las principales características del fondo, de forma que el inversor pueda formarse una idea aproximada (y las implicaciones) sobre el fondo en el que está a punto de invertir.

Se trata además de un documento legal, es decir, es obligatorio que el asesor o distribuidor le proporcione el mismo antes de invertir. El DFI debe hacer referencia a la clase concreta del fondo que usted esté adquiriendo (por lo que tiene en cuenta elementos clave como las comisiones que lleva asociadas dicha clase) y debe estar actualizado ya que no se trata de un documento estático que se produce una vez o que se actualice de muy cuando en cuando. Precisamente uno de los elementos más destacados del DFI es la sección específica que muestra el perfil de riesgo del fondo con una escala del 1 al 7, siendo 1 el menor riesgo y 7 el mayor… pero es que resulta que el nivel de riesgo de un producto no es estático. Es decir, puede variar en el tiempo por lo que esta métrica, siendo muy útil, no es necesariamente totalmente fiable.

Adicionalmente, la asignación del nivel de riesgo dentro de esta escala del 1 al 7 está basada en un cálculo de la volatilidad histórica del precio del fondo, que no es otra cosa que la variabilidad de sus precios alrededor de la media histórica. La volatilidad es desde luego una de las métricas más usadas para medir el riesgo de un fondo o de cualquier otro producto financiero, incluso dentro del ámbito del análisis profesional, pero no cubre en absoluto todos los riesgos que lleva aparejadas una inversión. Existen riesgos de crédito, de liquidez o de contraparte por ejemplo que son de hecho revisados brevemente en el propio DFI pero que no son recogidos necesariamente en la volatilidad. Por ello, un buen asesor profesional debe tener los recursos y los conocimientos adecuados para realizar una valoración adicional y propia del nivel de riesgo que implica invertir en cada fondo o producto financiero que propone a su cliente.

Por otro lado, debe considerarse que el trabajo no se detiene ahí sino que queda la parte más importante y compleja, que es la construcción de la cartera de inversión. Un fondo puede ser bueno en sí solo si se valora dentro de su clase de activo pero en la dosis equivocada puede resultar muy dañino para la salud financiera de un ahorrador. La combinación y las asignaciones concretas a cada fondo dentro de una cartera y su modulación en el tiempo son las claves que permiten conseguir el objetivo de ajustar el riesgo al perfil del inversor.

En este punto nos llama poderosamente la atención las rentabilidades publicadas para 2012 por un buen número de bancos y otras entidades financieras para sus perfiles de riesgo conservador y moderado. Resulta bastante frecuente encontrar rentabilidades cercanas al 10% cuando no directamente bien dentro del territorio del doble dígito. En un entorno de tipos de interés a corto plazo en el mundo desarrollado y en Europa inferior al 1% y donde la deuda pública de mayor calidad apenas renta algo más que eso, significa la obtención de excesos de rentabilidad muy por encima de dichas tasas “libre de riesgo”.

Difícilmente nos cuadran desde un punto de vista teórico ese tipo de comportamientos en carteras supuestamente moderadas o conservadoras pero menos aun cuando se analiza la composición de las mismas. Efectivamente, se observa en nuestra opinión un elevado peso en los activos de riesgo clásicos direccionales como deuda corporativa y renta variable e insuficientes contrapesos a la hora de contrarrestar o atenuar potenciales correcciones o caídas de aquellos. Siendo la preservación de capital y la obtención de retornos estables en el tiempo el objetivo de la mayor parte de las personas con un patrimonio financiero que normalmente tanto les han costado acumular, nos parecen carteras poco adecuadas.

Asesoramiento versus gestión

  • La publicación de relativamente abultadas rentabilidades en 2012 para perfiles de riesgo moderado o conservador pone de relieve en nuestra opinión cierta confusión entre los conceptos de asesoramiento y gestión.
  • Asesoramiento de inversiones no busca ser el primero del ranking sino adecuar la cartera al perfil de riesgo y proteger el capital del inversor obteniendo rentabilidades estables y razonables en el tiempo.
  • El gestor activo busca mayoritariamente batir a sus competidores y obtener rentabilidades relativas y/o absolutas elevadas tomando para ello un mayor riesgo.

Juan Manuel Vicente Casadevall, EAFI
Kessler & Casadevall Asesoramiento Financiero

Acceda al artículo en el siguiente enlace: Perfil de riesgo

«La Renta Fija domina» Análisis de Juan Manuel Vicente Casadevall EAFI, en el mensual de fondos de Cinco Días

Los rembolsos que sufrió la industria de fondos de inversión doméstica en el mes de abril, tras un primer trimestre del año relativamente positivo, tuvo su continuidad en mayo al calor de unos mercados financieros donde se intensificaron los problemas y donde España en particular se situó en el ojo del huracán. Así, mientras que en abril las salidas netas de la industria de fondos fueron de unos 800 millones, la cifra (según los datos de Inverco) se elevó en mayo hasta los 1.359 millones de euros. Ello convierte al pasado mes en el peor del año en lo que concierne a ventas netas.

Los rembolsos siguen concentrándose fundamentalmente en tres categorías de fondos: los garantizados de renta variable que pierden atractivo con las caídas bursátiles europeas y nacionales, los fondos de retorno absoluto, ante las minusvalías que afectan a una buena parte de ellos, y los monetarios en euros, que a pesar del “vaciado” que han sufrido estos últimos años siguen perdiendo patrimonio por efecto de la intensificación de la crisis de la deuda española y el euro.

En lo que respecta a este pequeño ejercicio de comparación con la situación europea que realizamos casi todos los meses nos encontramos con el contraste habitual. No obstante, en este caso, según los datos de la consultora Lipper relativos al mes de abril, los inversores europeos apenas insuflaron dinero en fondos de inversión (1.600 millones de euros de entradas netas) como resultado en buena medida de los rembolsos de 8.000 millones en fondos de renta variable. Los fondos de retorno absoluto siguen siendo uno de los líderes a la hora de atraer el dinero de los inversores y en abril disfrutaron de entradas netas de 1.200 millones y acumulan ya en los cuatro primeros meses del año más de 5.000 millones de euros de suscripciones netas. El contraste con la industria doméstica es radical en este caso pero, según nuestro análisis, los resultados medios de un grupo de fondos y otro debiera explicar en buena parte las diferencias.

El repaso a las rentabilidades pone de manifiesto que los fondos de renta fija siguen reinando. Tras un 2011 donde el dominio de los fondos de deuda fue ya muy claro nosotros apostábamos que en 2012 no cambiaría la tendencia y por el momento los datos van por ese camino. No obstante, dentro de la renta fija existen todo tipo de categorías de fondos por lo que la rentabilidad media simple para todo el conjunto de fondos de deuda de casi un 2% en mayo o de casi un 5% en lo que va de año no dice mucho. Los grandes ganadores del mes y por tanto importantes contribuidores a los excelentes guarismos medios registrados fueron los fondos de renta fija internacional, en gran parte como resultado de la debilidad de la divisa única europea.

Destacan los fondos de renta fija en dólares que se apuntaron rentabilidades medias en euros entre el 5% y el 7% dependiendo de la categoría concreta (agregados, corporativos, high yield, etc.). Los otros ganadores fueron los fondos de renta fija de la zona euro o en euros de vencimientos largos, ante la fuerte caída de los rendimientos de la deuda de los países centrales, en particular Alemania. Como muestra, los fondos pertenecientes a la categoría Lipper de renta fija de la zona euro de largo plazo obtuvieron una plusvalía media del 2,55%. Por el contrario, como pudiera esperase ante el aumento de la aversión al riesgo, los grandes perdedores del pasado mes fueron los fondos de renta fija de alto rendimiento (o high yield) europea y denominados en euros. La rentabilidad media negativa para esta clase fondos fue del -1,7%.

Los fondos de renta variable tuvieron un mes terrible en general que no pudo ser compensado en las categorías de bolsa internacional siquiera por la fuerte apreciación de las principales divisas con respecto al euro. Efectivamente, la minusvalía media en euros del conjunto de todos los fondos de bolsa disponibles en el mercado español fue del -4,3%. En lo que va de año la rentabilidad media se mantiene todavía confortablemente positiva (en euros) gracias al buen comportamiento relativo de los fondos de bolsa norteamericana y emergentes asiáticos y gracias a la apreciación de las principales divisas con respecto al euro. No obstante, a un año (doce meses) los fondos de bolsa han sido una mala inversión, con una minusvalía media que se sitúa cercana al 6%.

En el ranking o clasificación de las diferentes categorías de bolsa, los fondos de renta variable española, como pudiera esperarse, vuelen a situarse entre los peores, al dejarse en mayo casi un 10,8%. Los fondos de bolsa emergente europea superan ligeramente en sus pérdidas a los de bolsa española y sufren una minusvalía media del 11,2%. En el lado positivo apenas encontramos unas pocas categorías exóticas, entre las que destaca la del sector de biotecnología. Los nueve fondos disponibles para el inversor español en esta categoría consiguieron una ganancia media del 5,34%, que se eleva nada menos que al 23% en los cinco primeros meses del año.

Máxima dispersión

No se trata más que de una anécdota en realidad pero si tomamos las categorías de fondos con mejor y peor comportamiento a doce meses nos encontramos con una dispersión superior al 72%. El peor es desgraciadamente el de nuestra bolsa española. Los fondos que invierten en ésta sufren una minusvalía media del 36%. Por el contrario, el único fondo disponible que invierte en bolsa filipina registra una plusvalía del 36%. Otro exotismo, como es el único fondo de bolsa vietnamita registrado, le sigue con una ganancia del 23%.

Juan Manuel Vicente Casadevall, EAFI
Kessler & Casadevall Asesoramiento Financiero

Union Bancaire Privée (UBP) presenta: UBAM Equity BRIC+

La gestora UBP, entidad colaboradora de Aseafi, nos presenta su fondo multigestor: UBAM Equity BRIC+

¿POR QUÉ INVERTIR EN UBAM EQUITY BRIC+?

1) Los mercados emergentes presentan mejores fundamentales que las economías desarrolladas tradicionales.

2) De entre estos, los países que conforman la zona BRIC están liderando el crecimiento y muy pronto representarán la mayor economía mundial.

3) UBAM Equity BRIC+ permite acceder a dichos mercados a través de los mejores gestores de cada país pudiendo así apalancarse en su verdadero motor de crecimiento futuro, la economía doméstica.

Advertencia: Esta información constituye una comunicación de carácter publicitario con fines meramente informativos y de publicidad comercial.
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Los destinatarios de la presente comunicación son advertidos de manera general de que los datos relativos a resultados de los productos financieros referidos en la presente comunicación pueden estar condicionados por el efecto derivado de las comisiones, honorarios, impuestos o gastos conexos.