Sorpresa: ni renta fija ni renta variable (Artículo de Kessler&Casadevall AF en Cinco Días)

KesslerCasadevall-web2Nueve meses de complacencia con el entorno econ√≥mico han relajado la tensi√≥n general y los inversores comienzan a demandar m√°s rentabilidad para sus carteras. Sin embargo, no parece que ni los clientes ni los gestores muestren se√Īales de ser conscientes de vivir en un periodo en el que los rangos de referencia ha cambiado significativamente.

La mayoría de los gestores de banca privada transmiten su sensación de estar en los inicios de un largo periodo dominado por los activos de renta variable porque se observa que el mercado de renta fija está agotado. Los precios de los activos de deuda están en niveles máximos por lo que el rendimiento que se ofrece por cada tramo de riesgo en muy bajo. Esto obliga a tirar de historia y buscar desesperadamente rendimiento en la renta variable.

Sin embargo, el objetivo de rentabilidad marcado en un mágico euribor más trescientos puntos básicos supone la asunción de un riesgo superior al riesgo que un cliente moderadamente equilibrado está típicamente dispuesto a asumir. Con tipos de referencia al 3% como en los albores de la crisis financiera, la propuesta de fijar un objetivo de rentabilidad de 6% parecía razonable, pues se podían encontrar activos no muy alejados del activo libre de riesgo que ofrecían rentabilidades alcanzables. Hoy en día vivimos en un periodo de tipos de interés tendentes a cero, con dividendos a la baja y con activos de alta rentabilidad en los niveles del 6% que muestran que la marca de trescientos puntos por encima de un euribor es una meta exigente.

Los precios en renta fija est√°n altos y los precios en renta variable tambi√©n. El motivo se encuentra en la pol√≠tica de monetizaci√≥n de deuda implantada en Estados Unidos que desde hace a√Īos est√° trasladando la realidad econ√≥mica a un momento posterior en el tiempo, en la esperanza de que la econom√≠a retome su senda de crecimiento s√≥lido y robusto. En el √ļltimo programa monetario, la compra de deuda est√° alcanzando un volumen de deuda similar a toda la deuda del Estado espa√Īol y, sin embargo, el PIB USA no consigue arrancar decididamente al alza. En conjunto el mercado ha reaccionado positivamente llegando a superar los m√°ximos hist√≥ricos en las cotizaciones de los √≠ndices neoyorquinos de referencia, impulsando, paralelamente, a los √≠ndices europeos, y ello, a pesar del gran problema de endeudamiento que a√ļn sigue en manos de las autoridades pol√≠ticas europeas. En esta l√≠nea Jap√≥n ha decidido desplegar una agresiva pol√≠tica de impresi√≥n de yenes con el objetivo de estimular una econom√≠a que languidece desde hace treinta a√Īos.

Todo este impulso monetario podr√≠a acabar por demostrar que las pol√≠ticas de demanda agresivamente expansivas no tienen efecto sobre las variables reales. Simplemente trasladan en el tiempo la resoluci√≥n de los problemas econ√≥micos de un pa√≠s. Y, en efecto, en la √ļltima reuni√≥n de la Reserva Federal, varios miembros mostraron su preocupaci√≥n por la extensi√≥n del programa monetario, comenzando a se√Īalar su suspensi√≥n antes de que √©sta pol√≠tica monetaria terminara por generar un problema adicional a la d√©bil econom√≠a americana. Pocos d√≠as despu√©s, el presidente de Estados Unidos, present√≥ su programa de ajuste fiscal consistente en la reducci√≥n significativa del gasto p√ļblico y en un aumento relevante de los impuestos aplicable a la renta de las familias medias y altas.

Con alta probabilidad la pol√≠tica fiscal y la pol√≠tica monetaria van a coincidir en la senda de acci√≥n restrictiva en el a√Īo 2013 en un entorno de crecimiento todav√≠a d√©bil. Con ello podr√≠a ser razonable esperar que en el momento en que los inversores en Estados Unidos detecten que el ¬ęblip¬Ľ observado en el crecimiento econ√≥mico de finales de 2012 no es un error estad√≠stico sino algo m√°s serio, entonces, los mercados de renta variable cambiar√°n su tendencia y trasladar√°n la realidad a los complacientes mercados europeos.

El fondo de inversión de renta variable en Estados Unidos que figura en el gráfico refleja la evolución positiva de los índices de bolsa desde la implementación de las políticas de demanda expansivas. Independientemente de la gestora, los rendimientos son elevados y suficientemente atractivos para atraer a cualquier inversor con confianza renovada. El estímulo a sumarse a la tendencia es alto aunque sepa que los impulsos monetarios pierdan energía en cuanto se apaga el motor.

Con todo ello podr√≠amos observar c√≥mo inversores moderadamente equilibrados en la asunci√≥n de riesgos recorren a la baja los carriles de una monta√Īa rusa sin destino final y con tendencia lateral, al menos, hasta que los problemas de la econom√≠a real queden responsablemente resueltos.

Javier Kessler Saiz, EAFI
Kessler & Casadevall Asesoramiento Financiero

Twitter: Kessler&Casadevall