Opinión Imantia. Nuevas medidas de política fiscal y monetaria y su impacto en los mercados

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La actual crisis parece haber catalizado un cambio de enfoque en la manera de hacer pol√≠tica fiscal y monetaria a nivel global. Tras muchos a√Īos de expansi√≥n monetaria y relativa austeridad en el gasto p√ļblico, las expectativas de inflaci√≥n contin√ļan ofreciendo se√Īales poco alentadoras mientras la deuda global no deja de crecer. Mientras, los efectos indirectos de estas pol√≠ticas sobre empresas y contribuyentes no han favorecido la calma social en t√©rminos de igualdad. Y la situaci√≥n no ha hecho m√°s que agravarse a ra√≠z de la pandemia. Esto ha derivado en la necesidad de un impulso fiscal sin precedentes, con vocaci√≥n redistributiva y vinculado a una expansi√≥n monetaria del mismo calado.

El impacto generado en los mercados ha sido enorme. El apoyo de políticas expansivas se mantiene como una de las principales razones para mantener una visión constructiva. Si bien, plantea dudas en el largo plazo sobre la evolución de la inflación y la capacidad para manejar escenarios no visitados en la historia reciente.

El virtuosismo que muchos atribuyen a los bancos centrales ha ido forjándose a lo largo de una etapa caracterizada por una inflación y un crecimiento moderados y, sobre todo, previsibles. En adelante, los mismos factores estructurales permanecerán: baja productividad y envejecimiento de la población, entre otros. Si bien, previsiblemente, colisionarán con una serie de fuerzas potencialmente desestabilizadoras:

  • Replanteamiento del comercio global.
  • La alternativa de teor√≠as monetarias modernas frente a unos niveles de deuda muy elevados.
  • En el corto plazo, la vuelta a la normalidad repentina por la aparici√≥n de una vacuna.

El resultado de este choque y la reacción de los mercados no es sencillo de anticipar. Y ésta es la principal característica del entorno al que nos dirigimos: la incertidumbre.

 

¬ŅQu√© se espera a partir de ahora?

Pensamos que los mercados permanecer√°n altamente dependientes de las intervenciones fiscales y monetarias. Todo ello en escenarios donde las variables principales en la toma de decisiones de pol√≠tica fiscal y monetaria (crecimiento, empleo e inflaci√≥n) no ser√°n tan predecibles como lo eran antes. Y esto afectar√° a la capacidad de maniobra de las autoridades. La lectura que el mercado haga de esta menor previsibilidad llevar√° a una mayor volatilidad de todos los activos. Igualmente ser√° dif√≠cil repetir tendencias seculares como la reducci√≥n de tipos en los bonos soberanos, el peor desempe√Īo de compa√Ī√≠as value frente a las growth, ‚Ķ En definitiva,¬†estrategias basadas en estabilidad, bien de apuesta por baja volatilidad o bien de seguimiento de tendencia.

Es llamativa la evoluci√≥n de los datos relacionados con la inflaci√≥n frente a las expectativas del mercado. Se puede ver claramente c√≥mo ha disminuido la incertidumbre en torno a estas estimaciones a lo largo de esta √ļltima etapa de expansi√≥n monetaria. Nuestra apuesta es que volver√° a aumentar.

 

¬ŅQu√© oportunidades identificamos desde Imantia?

Creemos que nos dirigimos hacia un entorno donde la gestión activa cobrará mucha más importancia. Aun acertando las tendencias estructurales ganadoras, será necesaria una gran diversificación (todos los estilos alternarán épocas buenas y malas) y mucha capacidad de maniobra para balancear de manera ágil las carteras. Además, se requerirá un posicionamiento más neutral para poder hacerlo en los extremos de mercado, donde volverán las grandes oportunidades.

En ese sentido, nuestro fondo¬†Imantia Renta Fija Flexible¬†posee un mandato con capacidad para modificar de manera √°gil su orientaci√≥n y nivel de riesgo. Actualmente, su cartera refleja una visi√≥n constructiva atendiendo a la posibilidad inminente de diferentes catalizadores positivos, adem√°s del mencionado apoyo de pol√≠ticas y un posicionamiento a√ļn poco exigente.

La principal apuesta es en cr√©dito europeo, sesgo a grandes compa√Ī√≠as, sectores c√≠clicos con palanca a recuperaci√≥n y deuda financiera. Hemos incrementado exposici√≥n en los √ļltimos meses a trav√©s de deuda corporativa de corto plazo. Adem√°s, estamos comenzando a tomar beneficio en aquellos nombres con diferenciales crediticios m√°s estrechos. El nivel de exposici√≥n a gobiernos, fundamentalmente Italia y Espa√Īa, se ha ido reduciendo con las subidas recientes, especialmente en los tramos m√°s largos. Si el sentimiento alcanzase niveles de complacencia alrededor de las elecciones, contemplar√≠amos continuar incrementando nuestra posici√≥n en deuda americana, actualmente marginal. E incluso en d√≥lar, con la idea de incrementar elementos descorrelacionadores en cartera.