Carta Diverinvest Marzo No le eches la culpa al banco

Estimado/a

Somos ¬† el √ļnico animal que ¬† tropieza siempre con la misma piedra, y los bancos son rocas ¬† vivientes. Los a√Īos malos ya no salen en los gr√°ficos de los productos que nos ¬† ense√Īan. La mayor√≠a de clientes y profesionales han olvidado la piedra. Por ¬† desgracia, el hombre tiene una memoria muy selectiva y corta cuando est√° desesperado buscando sentido y a ¬† veces rentabilidad.

Veo   cómo se está produciendo   en los clientes un doble fenómeno.

Por   un lado el cliente   está dispuesto   a asumir muchos más riesgos de que lo realmente está   preparado. Los inversores andan desesperados buscando sólo rentabilidad y,   claro, la encuentran en productos con mayor riesgo como la renta variable, los   bonos alto rendimiento, y los hedge funds. Lo respeto pero siempre y cuando   el inversor entienda las oportunidades y los costes de las mismas.

Por   otro lado, siendo más grave y sin apenas darse cuenta, los clientes vuelven a invertir en   productos que desconocen y ni siquiera entienden. Las   entidades están comercializando estructurados, garantizados, fondos de   retorno absoluto y COCOS como productos de bajo riesgo cuando no lo son. Ya   somos conocedores de los riesgos ocultos que conllevan. Ojo que vendrá el COCO y te comerá.

Recordar   nuestro nivel de riesgo e invertir en productos sencillos y baratos que se   entiendan es básico. Si   no entiendes alguno de los productos que tienes en cartera, véndelo.   Si ves que tu banquero no entiende lo que te está contando, por favor no lo   compres. Porque el día que lo quieras vender no sabrás ni dónde ni cómo   hacerlo.

Si tropiezas con la piedra, no le eches la culpa al banco.   Llevabas los cordones desatados.

Un   abrazo,

David   Levy