Acciones de infraestructura: Potencial de flujos de renta en constante aumento

Respaldadas por modelos de negocio resistentes a las recesiones, las acciones de infraestructura ofrecen potencial de estabilidad en fases turbulentas, y de rentabilidades regulares en épocas de tipos de interés bajos.

La TIR del bono soberano alemán a 10 años alcanzó nuevos récords negativos en el verano de 2019. En agosto de dicho año, Alemania lanzó su primer bund a 30 años con un cupón del 0%, cuya TIR fue incluso negativa durante la subasta. La perspectiva de tipos de interés crecientes parece haberse aplazado por el momento, sobre todo ahora que la Reserva Federal estadounidense está volviendo a recortar el suyo. En este contexto, generar rentabilidades estables invirtiendo en renta fija está resultando difícil, y en el futuro podría serlo más aún. De hecho, los inversores orientados a la renta ya están considerando otras opciones y explorando nuevas fuentes que apuntan a flujos de renta regulares. Una de ellas es el sector de la infraestructura.

Los inversores institucionales, por ejemplo, pueden participar de forma directa o indirecta en inversiones en infraestructura a través de fondos especializados con potencial de capturar rentabilidad. No obstante, tal inversión les obliga a aceptar cierto grado de iliquidez. Un enfoque diferente y más líquido de inversión en infraestructura, también abierto a inversores particulares, es a través de compañías cotizadas que operan en este sector. Esto obliga al inversor a aceptar fluctuaciones de precios, aunque estas suelen ser más bajas que las del mercado de renta variable en general. Las rentabilidades se canalizan hacia los inversores en forma de dividendos superiores a la media. Fondos de inversión especializados seleccionan compañías y combinan sus acciones para crear una cartera dirigida a ofrecer los máximos niveles de estabilidad y rentabilidad posibles.

El valor de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. Es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

 

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El crecimiento del dividendo es imprescindible

Alex Araujo gestiona un fondo de este tipo. Para su M&G (Lux) Global Listed Infrastructure Fund, no obstante, los meros dividendos no bastan: «Nuestro objetivo es proporcionar a nuestros inversores un flujo de renta en constante aumento. Con este fin, las únicas compañías en las que consideramos invertir son aquellas que no solo pagan dividendos, sino que también aumentan sus distribuciones en el largo plazo.» De este modo, Araujo invierte en empresas de infraestructura con potencial de generar flujos de caja estables y crecientes, los cuales a su vez les permiten repartir mayores dividendos a sus accionistas. Esto tiene un efecto secundario: «Una política de dividendo progresiva exige a las empresas una estricta disciplina de capital. Al haber menos capital disponible para invertir, solamente seleccionan los proyectos realmente prometedores, con lo que las compañías crecen de forma razonable», explica el gestor.

Las acciones de infraestructura suelen ser de naturaleza defensiva, motivo por el que atraen la atención de los inversores cuando se intensifica la incertidumbre en torno al panorama económico a corto plazo. No obstante, Araujo destaca que la rentabilidad superior típica que suele registrar esta clase de activos en fases turbulentas no es un mero reflejo del sentimiento, que puede ser muy voluble: «La solidez de las acciones de infraestructura también se basa en fundamentales sólidos y en el desempeño operativo de las compañías. Estudios empíricos confirman la naturaleza resistente a las recesiones de estos modelos de negocio.»

La evolución de las acciones de infraestructura, determinada por megatendencias

Para Araujo, el alineamiento a largo plazo de la clase de activos es crucial. Las condiciones económicas inmediatas son menos críticas para la rentabilidad de activos de infraestructura con potencial de generar flujos de caja estables y crecientes durante varias décadas. De igual modo, las megatendencias en la economía mundial ejercerán una mayor influencia en las compañías de infraestructuras cotizadas y en las rentabilidades a futuro de la clase de activos. «Las energías renovables, las soluciones de transporte de nueva generación, la gestión de aguas y residuos, la urbanización, la conectividad universal y los giros sociales y demográficos son solo algunos de los temas que apuntalan la rentabilidad a largo plazo de este segmento», afirma Araujo.

El fondo puede estar expuesto a diferentes divisas. Las variaciones en los tipos de cambio podrían afectar al valor de su inversión.

 

Entrevista al gestor del fondo

Preguntas sobre el M&G (Lux) Global Listed Infrastructure

¿Cómo afecta la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China al sector de infraestructura? ¿Juega algún papel en sus decisiones de inversión?

Nuestra estrategia se concentra en empresas con activos de infraestructura física existente que generan flujos de caja estables y crecientes a largo plazo. Los activos físicos proporcionan una barrera de entrada, a diferencia de constructoras de infraestructura, sujetas a dinámicas distintas. Por este motivo, nuestro éxito no depende de si un gobierno cumple o no con sus programas de infraestructura, ya se trate de China o de los Estados Unidos. Las compañías de cemento o de construcción no forman parte de nuestro universo de inversión.

Muchos mercados emergentes son beneficiarios de la inversión creciente en infraestructura para respaldar el crecimiento económico, pero desde el punto de vista de un inversor en renta variable, es importante que los candidatos a la cartera apliquen estándares elevados de gobierno corporativo. Este es uno de los aspectos clave de nuestro diálogo con equipos directivos, para asegurar que las compañías en las que invertimos se gestionan con todos sus grupos de interés en mente, incluidos los accionistas.

El fondo aplica un enfoque de selección de valores de tipo bottom-up, basado en el análisis fundamental de empresas individuales. La estrategia se concentra claramente en propietarios y operadores de activos de infraestructura física que prestan servicios esenciales para el buen funcionamiento de una sociedad moderna: activos críticos que constituyen la columna vertebral de la economía global.

Invertir en mercados emergentes conlleva una mayor probabilidad de pérdidas debido a mayores riesgos políticos, fiscales, económicos, cambiarios, regulatorios y de liquidez, entre otros factores. Podrían surgir dificultades en la compra, venta, custodia o valoración de inversiones en tales países.

 

Invertís en tres segmentos de infraestructura (económica, social y en evolución). ¿Preferís alguno en concreto actualmente? ¿Dónde detectáis las mejores oportunidades en cada uno de ellos, mencionando ejemplos ilustrativos?

La infraestructura económica representa la mayor parte de la cartera y abarca a los sectores de suministro público, energía y transporte, los pilares tradicionales de la inversión en infraestructura. Las acciones de utilities suelen percibirse como equivalentes a los bonos (bond proxies) que ofrecen poco más que estabilidad, pero nosotros tenemos una predilección clara por negocios como Ørsted, que se beneficia de tendencias a largo plazo. La compañía danesa es el líder mundial en energía eólica marina, el segmento de renovables de mayor crecimiento. Las fuentes renovables representan una proporción creciente de la generación de energía a nivel mundial, en el marco de los esfuerzos para combatir el cambio climático. Este es un tema de gran calado que seguramente será relevante en las próximas décadas.

Las compañías de infraestructura energética y de transporte también están expuestas a tendencias de crecimiento a largo plazo. En energía, Enbridge posee y opera oleoductos, gasoductos e instalaciones de almacenamiento de crucial importancia para la distribución de hidrocarburos de las cuencas más prolíficas de América del Norte. En transporte, los aeropuertos de grupos como Ferrovial (Londres-Heathrow) y Vinci (Lisboa) se benefician de tendencias de crecimiento estructural debido al volumen creciente de pasajeros asiáticos y de mercados emergentes. La infraestructura económica es más que un mero refugio para el inversor.

Por otra parte, la infraestructura no se limita a las utilities, la energía y el transporte: una cartera de infraestructuras cotizadas puede hacer mucho más si ampliamos el universo de inversión para capturar la gran diversidad de la clase de activos. Esto nos ha llevado a actualizar dicho universo para reflejar una nueva realidad y a ampliar nuestro conjunto de oportunidades más allá de su definición tradicional. Además de la infraestructura económica, invertimos en otras dos categorías diferenciadas que denominamos «social» y «en evolución».

La infraestructura social —que incluye salud y educación— ofrece características defensivas similares a las de la económica, pero con una base de activos diferente que aporta ventajas de diversificación a la cartera. Como en el caso de infraestructura económica, el atractivo de este segmento no está confinado a sus atributos defensivos. Unite Group, por ejemplo, está expuesto a un crecimiento muy superior. El mayor proveedor de alojamiento para estudiantes del Reino Unido está bien posicionado en un mercado con una dinámica favorable, manifestada en cifras récord de estudiantes internacionales y escasez de alojamiento de calidad.

La infraestructura en evolución, por otra parte, nos brinda exposición al crecimiento estructural impulsado por la creciente digitalización de la sociedad. Las características de fuerte crecimiento de esta categoría de infraestructura a la vanguardia de la innovación aportan una nueva dimensión a una clase de activos cuyo pilar principal es la estabilidad. La penetración de internet y el uso de datos móviles están creciendo a un ritmo exponencial en todo el mundo, y tanto consumidores como empresas dependen de estas redes de infraestructura para satisfacer un apetito insaciable y creciente de información. Segmentos como los centros de datos, las redes de banda ancha y las torres de comunicaciones están aprovechando la proliferación de los datos y ofrecen algunas de las oportunidades de crecimiento más excitantes de la cartera.

 

¿Qué importancia tiene la política de dividendo de una compañía en vuestra decisión de inversión?

Con objeto de proporcionar un flujo de renta creciente a nuestros inversores, insistimos en que cada compañía en cartera no solo reparta dividendo, sino que esté comprometida a elevar dicho flujo de dividendos en el largo plazo. Las empresas de infraestructura en las que invertimos tienen potencial de generar flujos de caja estables y crecientes (con frecuencia protegidos frente a la inflación), que a su vez podrían permitirles mantener repartos crecientes de dividendo.

Así, el crecimiento del dividendo es un aspecto esencial de nuestra filosofía de inversión. Invertir en compañías con dividendos crecientes de forma constante es una estrategia ganadora a largo plazo, cuyo éxito está respaldado por datos empíricos. Los accionistas no son los únicos beneficiarios de un dividendo creciente: las compañías también se benefician de ellos. Creemos que una política de distribución de liquidez progresiva ayuda a las empresas a mejorar al imponerles disciplina de capital. Un reparto creciente de dividendos regula la cantidad de efectivo que puede reinvertirse en el negocio, y por lo tanto asegura que solamente se seleccionan los proyectos más rentables. Los dividendos no deberían ser algo secundario, sino una parte integral de una buena gestión corporativa dirigida a lograr el crecimiento prudente del negocio.

El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. No puede garantizarse que el fondo alcance su objetivo, y es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

 

¿Qué importancia tiene la política de tipos de interés de los bancos centrales para el fondo? ¿Están protagonizando los bond proxies un repunte?

El principal factor determinante de la rentabilidad del fondo a largo plazo es la capacidad de las compañías en cartera de hacer realidad su potencial de crecimiento, no la dirección de los tipos de interés. Pensamos que el atractivo de la infraestructura cotizada no se limita a sus atributos defensivos: la clase de activos ofrece un amplio abanico de oportunidades de crecimiento para lograr rentabilidades superiores a la inflación en el largo plazo.

Estamos convencidos de que nuestras posiciones no deben tratarse como bond proxies, que por definición ofrecen una renta elevada sin crecimiento alguno. Nos proponemos hacer más que meramente capturar cualidades defensivas de gran valor en un entorno de tipos de interés bajos. Nuestra concentración en el crecimiento nos permite beneficiarnos de las oportunidades a largo plazo que presenta la clase de activos en un entorno económico más estable.

Las rentabilidades pasadas no son un indicativo de las rentabilidades futuras.

 

¿Posicionáis el fondo en base a perspectivas macroeconómicas? ¿Cómo está posicionado actualmente? ¿Por qué debería uno invertir en infraestructura cotizada/en vuestro fondo ahora mismo?

La infraestructura cotizada está atrayendo atención debido a sus características defensivas en un momento en que la incertidumbre nubla el panorama económico a corto plazo. En mi opinión, la evolución superior de la clase de activos durante fases turbulentas no es un mero reflejo del sentimiento del mercado, que puede ser voluble: la solidez de la infraestructura cotizada está justificada por unos fundamentales sólidos y por el desempeño operativo de compañías individuales. Existen pruebas fehacientes de la resiliencia típica de estos modelos de negocio ante recesiones, resultante de la naturaleza crítica de los activos subyacentes. Por ejemplo, los flujos de caja generados por las compañías de infraestructura cotizadas y los dividendos que reparten permanecieron relativamente estables durante la crisis financiera antes de reanudar su trayectoria al alza.

Dicho esto, es importante no perder de vista la naturaleza a largo plazo de la clase de activos. El entorno macroeconómico inmediato tiene una influencia limitada en el rendimiento operativo de los activos de infraestructura, que tienen potencial de generar flujos de caja estables y crecientes durante varias décadas. Las tendencias poderosas y duraderas en la economía mundial —y el crecimiento que conllevan— ejercerán una mayor influencia en las compañías de infraestructuras cotizadas y en las rentabilidades a futuro de la clase de activos. Las energías renovables, el transporte del futuro, la gestión de aguas y residuos, la urbanización, la conectividad universal y los giros sociales y demográficos son solo algunos de los temas que determinarán la rentabilidad del fondo en el largo plazo.

Los altibajos de los ciclos económicos son una mera atracción secundaria comparados con el crecimiento estructural en primer plano. Creemos que ahora es buen momento para beneficiarse de la abundancia de oportunidades a largo plazo en una clase de activos excitante.

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Retrato del fondo

Más que infraestructura tradicional

El M&G (Lux) Global Listed Infrastructure Fund ofrece una cartera concentrada pero diversificada por países y segmentos de infraestructura.

La filosofía de inversión del equipo Income de M&G se basa en el crecimiento del dividendo. Las distintas estrategias que aplica se centran en compañías que elevan sus dividendos de forma constante, con subidas de doble dígito cada año. Este es el caso de Enel, la compañía italiana de suministro eléctrico y de gas, que en noviembre de 2019 elevó su dividendo a cuenta en un 14%.

Esta acción figura en la cartera del M&G (Lux) Global Listed Infrastructure Fund, responsabilidad del equipo Income. Alex Araujo ha gestionado el fondo desde su lanzamiento en octubre de 2017. «Nuestra estrategia se concentra en compañías que poseen u operan instalaciones de infraestructura físicas necesarias para el buen funcionamiento de una sociedad moderna», explica. Los inversores en el fondo se benefician de los flujos de caja regulares que generan estas empresas, y que distribuyen (al menos en parte) a sus accionistas en forma de dividendos. La infraestructura se considera como una clase de activos defensiva que contribuye a la estabilidad de una cartera, incluso en periodos turbulentos.

El valor de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. Es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

 

Cartera complementada por sectores de infraestructura de nueva generación

Según el gestor, la infraestructura tiene mucho más que ofrecer. Esto le ha llevado a no depender exclusivamente los sectores tradicionales, introduciendo elementos de infraestructura moderna y diversificando la cartera en tres segmentos de inversión diferenciados. Las compañías de infraestructura económica representan de un 65% a un 75% de la cartera, y abarcan eminentemente los sectores clásicos de utilities, energía y transporte. De igual modo, Araujo no se concentra únicamente en bond proxies (que en su opinión aportan poco más que rentas regulares), sino que también incluye apuestas por tendencias de crecimiento como las energías renovables.

De un 10% a un 20% de los activos del fondo se canalizan hacia infraestructura social como salud, educación y otras áreas del sector público. El gestor considera que el tercer segmento, al que denomina «en evolución», crece a un ritmo particularmente elevado. Esta área incluye infraestructuras de nueva generación como comunicaciones con torres de transmisión, satélites o centros de datos, así como el negocio de regalías y los sistemas de transacciones. De un 15% a un 25% del patrimonio del fondo está invertido en este segmento.

 

La renta variable global como referencia

Las decisiones de inversión se toman mediante un proceso de selección de valores de tipo bottom-up basado en el análisis fundamental de compañías individuales. Tras una criba inicial, el universo de inversión global del fondo se compone de unas 650 empresas que merecen un examen más detallado. De ellas, el equipo selecciona a alrededor de 250 acciones en las que merecería invertirse si cotizaran al precio adecuado. No obstante, solamente de 40 a 50 acciones acaban formando parte del fondo. La cartera está ampliamente diversificada por regiones: la mayoría de los activos están invertidos en Norteamérica y Europa, pero también contiene acciones del resto del mundo, como por ejemplo el operador australiano de autopistas de peaje Transurban o la utility Cheung Kong Infrastructure, de Hong Kong.

El fondo tiene un pequeño número de inversiones en cartera, con lo que una caída en el valor de una posición individual podría tener un mayor impacto que en un fondo con un mayor número de tenencias.

El índice de referencia del fondo a efectos de comparación de rentabilidad es el MSCI ACWI Net Return. El fondo trata de capturar una rentabilidad total superior a la del indicador en periodos de cinco años. La estrategia también persigue flujos de renta crecientes en dólares, que el gestor trata de lograr a través del crecimiento del dividendo de las compañías en cartera.

El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. No puede garantizarse que el fondo alcance su objetivo, y es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

El fondo invierte principalmente en acciones de compañías, con lo que es probable que experimente mayores fluctuaciones de precio que aquellos fondos que invierten en renta fija o liquidez. Otros factores de riesgo a los que está expuesto el fondo figuran en el Documento de Datos Fundamentales para el Inversor (KIID).

 


Exclusivamente para inversores profesionales. Prohibida su posterior distribución. Ninguna otra persona o entidad debe utilizar la información contenida en el presente documento. M&G Investment Funds están inscritos para su distribución pública en virtud del art. 15 de la Ley 35/2003 sobre instituciones de inversión colectiva del siguiente modo: M&G (Lux) Investment Funds 1 nº de inscripción 1551. Esta información no constituye una oferta ni un ofrecimiento para la adquisición de acciones de inversión en alguno de los fondos mencionados en la presente. Las adquisiciones de un fondo deben basarse en el Folleto actual. La Escritura de Constitución, el Folleto, el Documento de Datos Fundamentales para el Inversor (KIID), el Informe de Inversión Anual o Provisional y los Estados Financieros se pueden solicitar gratuitamente al Allfunds Bank, Calle Estafeta, nº 6, Complejo Plaza de la Fuente, La Moraleja, 28109, Alcobendas, Madrid. Antes de efectuar su suscripción, debe leer el Folleto, que incluye una descripción de los riesgos de inversión relativos a estos fondos. La información que aquí se incluye no sustituye al asesoramiento financiero independiente. Promoción financiera publicada por M&G International Investments S.A. Domicilio social: 16, boulevard Royal, L-2449, Luxembourg.

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¿Resiste la economía española la hostilidad del entorno?

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Leopoldo Torralba e Ignacio de la Torre, de ARCANO ECONOMIC RESEARCH nos responden a esta y otras preguntas en este documento indispensable para entender mejor la situación actual de la economía española.

Ver documento >>

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La ESMA actualiza su documento de Q&A sobre protección al inversor en MiFID II y MIFIR

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La ESMA ha actualizado su documento de preguntas y respuestas (Q&A) sobre la aplicación de MiFID II y MiFIR en el ámbito de protección al inversor. En esta actualización, incluye nuevas preguntas sobre cómo las entidades deben distribuir instrumentos financieros sujetos al régimen de resolución de la Directiva 2019/879 (BRRD II).

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La Autoridad Europea de Valores y Mercados (por sus siglas en inglés, ESMA) publicó, el 18-2-2020, la actualización de su documento de preguntas y respuestas (Q&A) sobre la aplicación de MiFID II y MiFIR en el ámbito de protección al inversor.

La ESMA incorpora en esta actualización preguntas y respuestas para aclarar cuestiones relevantes sobre la aplicación del artículo 44 bis de la Directiva 2019/8791 (conocida como BRRD II2) y, en concreto, sobre la distribución a clientes minoristas de instrumentos financieros sujetos al régimen de resolución.

Las principales novedades que aportan las respuestas de la ESMA son las siguientes:

  1. Todas las ventas a clientes minoristas de pasivos subordinados admisibles emitidos a partir del 28 de diciembre de 2020 requerirán que se evalúe previamente la idoneidad con independencia del tipo de servicio de inversión prestado.
    • Antes de esa fecha, el test de idoneidad solo se requiere cuando se presten los servicios financieros de asesoramiento en materia de inversión o gestión de carteras, salvo que algún Estado miembro haya optado por ser más restrictivo.
  2. Las obligaciones sobre los pasivos subordinados admisibles se aplican con independencia de que la entidad desarrolle una comercialización activa o la iniciativa de la operación sea de la entidad o del cliente.
  3. Las políticas y procedimientos de las entidades para evaluar la idoneidad permitirán recabar información suficiente del cliente minorista y de su cartera, incluyendo inversiones en pasivos subordinados admisibles que mantenga con otras empresas.
    • Por lo tanto, cabe esperar que la información analizada sea mayor que la recogida hoy en estos test de idoneidad.
  4. En el supuesto de que la entidad vendedora considere que una transacción con pasivos subordinados admisibles no es adecuada, pero el cliente minorista quiera ejecutarla, la entidad informará al cliente que no puede realizar la transacción.
  5. La entidad ha de asegurarse de que el cliente minorista no invierta una cantidad agregada superior al 10 % de su cartera en pasivos subordinados admisibles.
    • A estos efectos, la ESMA aclara que la vendedora debe sumar los valores de todos los pasivos subordinados admisibles presentes en la cartera del cliente, sea cual sea su fecha de emisión.
  6. Solo se requiere que se cumpla con el limite del 10 % al comprar pasivos subordinados admisibles emitidos a partir del 28 de diciembre de 2020.
    • Ninguna otra transacción o evento de la cartera del cliente (por ejemplo, una desinversión o una modificación de los valores de mercado) está afectada por esta obligación.

 


1 Directiva (UE) 2019/879 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de mayo de 2019, por la que se modifica la Directiva 2014/59/UE en relación con la capacidad de absorción de pérdidas y de recapitalización de las entidades de crédito y empresas de servicios de inversión, así como la Directiva 98/26/CE.

2 Denominación con la que se conoce esta directiva, de «Bank Recovery and Resolution Directive»; se le añade «II» para diferenciarla de su antecesora, la Directiva 2014/59/EU, de 15 de mayo de 2014.

Invertir en Deuda corporativa: opción interesante en entorno de tipos bajos

Inmersos de lleno en un universo de emisiones de deuda gubernamental con tipos negativos y tras un lustro de tener que convivir con tipos cero, a los inversores no les queda más remedio que intentar buscar la codiciada rentabilidad hasta debajo de las piedras.

La rentable opción de invertir en fondos de deuda emitida por gobiernos que en el pasado ofrecían rentabilidades prácticamente aseguradas y recurrentes con un riesgo muy pequeño se ha desvanecido como opción de inversión y la deuda pública es uno de los activos que peores datos de rentabilidad está cosechando debido a la política laxa de los bancos centrales. Situación que solo puede agravarse aún más debido a la reactivación del programa de compra de deuda pública por parte del BCE.

Ante panorama semejante una de las opciones a las que recurrir es la de la deuda corporativa.

¿Qué es la deuda corporativa?

Se llama deuda corporativa a la deuda que emite una empresa y que pone en circulación en el mercado para fomentar su crecimiento a través del capital que recaude al comercializar la misma entre los inversores. De este modo las empresas obtienen liquidez y financiación para sus fines comerciales.

La contratación de un bono corporativo supone el aceptar un nivel de riesgo superior al de los bonos o las letras del tesoro que emiten los estados que están respaldados por gobiernos de países y no por empresas privadas, al desarrollarse la operación en el marco del ámbito privado de la economía y fiar su buen desempeño al del éxito de la empresa en cuestión. Es por eso que en compensación la rentabilidad (el interés) ofrecida por los bonos corporativos es siempre superior a la de los entes públicos.

Las emisiones de deuda corporativa que las empresas ponen en circulación para financiarse encuentran su acomodo en los mercados regulados a los que pueden acudir los inversores para comprar títulos de las mismas y así obtener la rentabilidad acordada al vencimiento determinado.

Tipos de deuda corporativa

Los bonos corporativos emitidos por una empresa y en función de la forma de pago pueden clasificarse entre simples (en los que se cobra lo invertido más los intereses a vencimiento) o emitidos al descuento (que reparten cupones periódicos y un pago final).

Otra clasificación habitual es la que los divide entre subordinados y convertibles. Los subordinados son aquellos que otorgan a su tenedor, en el supuesto de suspensión de pagos del emisor, el derecho a ser resarcidos con los activos de la empresa por detrás de los acreedores comunes. En el caso de los convertibles son aquellos que generan rentabilidad hasta su conversión por acciones en una fecha determinada.

La clasificación más relevante para estos instrumentos, a efectos de gestión de activos, es la que viene dada por su rating. La deuda de las empresas tiene un rating; una calificación de riesgo de impago, por lo que a mayor riesgo deben ofrecer mayor rentabilidad y viceversa.

Así, la deuda corporativa puede ser calificada como Investment Grade o con grado de inversión, que corresponde a las emisiones de mayor solvencia de grandes compañías y Non Investment Grade que agrupa compañías con mayor riesgo hasta las especulativas o High Yield que corresponde a la emitida por pequeñas compañías con un grado de solvencia más discutible. Evidentemente, a menor grado de solvencia, mayor riesgo y mayor posible rentabilidad.

¿Cómo invertir en deuda corporativa?

Para invertir en deuda corporativa caben dos opciones: acudir a los mercados regulados o suscribir un fondo de inversión de la categoría.

En el caso de acudir al mercado, se trata de un mercado regulado y supervisado con un sistema electrónico de negociación para deuda como el de la Bolsa de valores. Es un mercado especializado y poco accesible para inversores minoristas.

La opción mayoritaria, profesionalizada, fiscalmente eficiente e hiper especializada es la de contratar un fondo de inversión de deuda corporativa de entre los cientos a disposición de los clientes minoristas y que son ofrecidos por la multitud de gestoras nacionales y extranjeras que existen en nuestro país.

Las ventajas de esta opción son claras, pues en la mayoría de los casos, el acceso es posible con importes pequeños, la oferta es inmensa y la gestión está profesionalizada a un nivel de los más elevados entre la gestión de activos mediante instituciones de inversión colectivas.

Conclusión

Ante una situación en que los tipos de interés negativos o cero han llegado para quedarse, unos bonos gubernamentales con rentabilidades exiguas que se quedan en nada al restarles la inflación y unos bonos senior empresariales con rendimientos paupérrimos la solución más adecuada para pequeños inversores que buscan diversificar su cartera y obtener un extra de rentabilidad es la de suscribir fondos de inversión de deuda corporativa gestionados activamente por gestoras especializadas en el segmento y que hayan aportado valor consistente a lo largo del tiempo. Fondos especializados con comisiones ajustadas, gestionados profesionalmente, con carteras conformadas por títulos de grandes compañías y elevada solvencia, con bonos de empresas de crecimiento con tipos de interés más elevados y con la mezcla justa de bonos de compañías investment grade y de high yield son la mejor opción para quien busque las añoradas rentabilidades que hasta hace unos años ofrecían los estados con sus tipos normalizados.

En un mundo en el que las inversiones conservadoras detraen valor, la única opción pasa por asumir un mayor nivel de riesgo – para la parte más agresiva de la cartera- y  los fondos de inversión de deuda corporativa son sin duda, uno de los vehículos más adecuados para ello.

Invesco baja las comisiones de su fondo cotizado de oro hasta un 0,19% anual

Madrid, 4 de febrero de 2020

Invesco ha reducido con carácter inmediato la comisión de gestión del Invesco Physical Gold ETC, un fondo cotizado que invierte en oro con más de 7.600 millones de dólares de activos. Se trata de uno de los fondos más grandes de Europa entre los que invierten en ese metal precioso y también uno de los principales ETCs de Invesco en Europa.

Con la nueva comisión de gestión fija del 0,19% anual y un coste de transacción de alrededor de 2 puntos básicos, este ETC ofrece a los inversores el producto de oro más competitivo en coste en Europa.

La demanda de oro ha crecido significativamente en 2019, con los bancos centrales siendo compradores netos de este metal precioso por 10º año consecutivo, mientras que las inversiones realizadas a través de fondos cotizados están en máximos históricos. En 2019 las compras de oro mediante ETCs alcanzaron los 19.300 millones de dólares estadounidenses a nivel global, que representan más de 400 toneladas de oro. Casi la mitad del volumen global, unos 8.800 millones de dólares, se centraron en productos cotizados en Europa[1].

Laure Peyranne, directora de ETFs de Invesco para Iberia y Latinoamérica, afirma que “los inversores han invertido más en oro para tener a su alcance un colchón protector en el caso de que aumente la volatilidad de la renta variable. También se han visto influidos por la preocupación por la ralentización del crecimiento económico y los riesgos geopolíticos. Además, el oro es aún más atractivo en un entorno de tipos de interés bajos o negativos. Desde hace una década, nuestro ETC de oro físico ha ofrecido a los inversores un modo fácil y eficiente de tener exposición al oro… y ahora incluso a un coste menor.”

 

ETF Invesco Physical Gold ETC
Índice LBMA Gold Price (PM)
Cotización LSE Xetra SIX Swiss Borsa Italia Euronext AMS
Código BBG SGLD LN SGLP LN 8PSG GY SGLD SW SGLD IM SGLD NA
Divisa base USD GBP EUR USD EUR EUR
Gastos corrientes 0,19% ANUAL
Domicilio Irlanda

 

El producto está diseñado para replicar el comportamiento del precio del oro menos la comisión fija anual. Las inversiones se utilizan para comprar lingotes de oro físico, que se depositan en una cámara acorazada de JP Morgan Chase Bank en Londres. Invertir en un ETC de oro es mucho más eficiente en coste y práctico que comprar y mantener oro físico, que implica también transporte, depósito y seguros.

 

Consideraciones de riesgo

El valor de las inversiones y rentas puede fluctuar (en parte puede ser debido a los tipos de cambio) y los inversores podrían no recuperar todo el capital invertido.

Si el emisor no puede pagar la rentabilidad especificada, se usará el metal precioso para repagar a los inversores. Los inversores no podrán reclamar otros activos del emisor.

Se considera que los instrumentos que ofrecen exposición a las materias primas son en general de un mayor riesgo, lo que significa que hay un mayor riesgo de grandes fluctuaciones del valor del instrumento.

 

Información importante

Este comunicado de prensa es únicamente para medios profesionales. Por favor no lo redistribuya. Datos a 31 de enero de 2020 salvo mención expresa. Este documento es únicamente informativo. Visiones y opiniones se basan en las actuales condiciones del mercado y pueden cambiar. Puede consultar el folleto que describe el producto, riesgo y costes de los productos de Invesco, así como la composición de la cartera, de los países en los que la venta de estos productos está autorizada en la web www.etf.invesco.com. Se recomienda que los potenciales inversores estudien el folleto antes de invertir. Los productos descritos en www.etf.invesco.com no son aptos para cualquiera. El capital está en riesgo y podrían recuperar menos de lo invertido. Los inversores no deben negociar estos productos a menos que entiendan perfectamente su naturaleza y riesgo. Su valor puede bajar o subir y puede sufrir volatilidad por factores como los cambios del precio del subyacente o de los tipos de interés.

 

Emitido por Invesco Asset Management SA Sucursal en España, Calle Goya 6, 3ª planta (28001) Madrid, España.

 

Más información:

Javier Marquina

javier.marquina@invesco.com

T: 91 781 3028

 

Sobre Invesco

Invesco es una gestora independiente de activos dedicada a ofrecer una experiencia de inversión que ayude a los inversores a sacar más partido a la vida. NYSE: IVZ.

EMEA883/2019

Carta Diverinvest Febrero 2020: Mal vamos, cuando todo va bien

 

Estimado amigo,
Recuerdo con especial cariño, en mi primer año de carrera, al profesor Rafael Méndez, desde hace años el Padre Méndez, que intentaba despertar nuestras dormidas mentes con consejos para la vida que luego han resultado muy útiles.

Con frecuencia solía repetirnos esa frase que constantemente me viene a la cabeza: “mal vamos cuando, todo va bien “.
Este año que acabamos de empezar, la mayoría de los analistas están tirando las campanas al vuelo. Sus análisis y previsiones macroeconómicas acompañan y pronostican buenos augurios para los inversores. El mundo crecerá más, los tipos bajarán más, las empresas ganarán más y todo irá como la seda. En resumen, todas las entidades están positivas con las bolsas, especialmente con la europea. Recomiendan infraponderar la renta fija, sólo ven valor en la renta fija emergente. El dólar bajará. Los activos reales, capital riesgo e inmobiliario, suelen estar positivos.
Lo que más me preocupa es que todas las previsiones de las entidades financieras están coincidiendo casi de forma orquestada. Hay un gran consenso en el mercado de que todo va irá bien y casi no encontramos ninguna voz disonante. En esta línea, el año pasado pasó todo lo contrario: fue uno de los mejores años para todos los activos financieros de la historia y, a la vez, uno de los peores en los resultados, los problemas macro, trade, etc… Parece que el mercado financiero, supongo que debido a la activa presencia de los bancos centrales y a los tipos bajos, está desconectándose de la economía real.

 

Como sabes en DiverInvest, el 75% de nuestras decisiones se fundamentan en base a criterios macroeconómicos. También, intentamos mirar un poco más allá y no nos dejamos llevar por el consenso. Por este motivo, no para de venirme a la cabeza recurrentemente la frase de mi estimado profesor de microeconomía. El Sr. Mendez siempre nos decía que huyéramos de la poesía bucólico pastoril y no nos creyéramos lo que parece evidente. Pues parece que los analistas se han sumergido dentro de este género.

 

Y para colmo, cuando analizamos para nuestros clientes los productos que ofrecen los bancos. Nos volvemos a encontrar que los productos alternativos (hedge funds y estructurados) son una buena solución a la liquidez. El Private Equity se vende como rosquillas. La deuda privada casi como un activo inocuo al riesgo. El inmobiliario es un juguete de niños y en el que todos saben. Y donde a endeudarse a saco con tipos a cero, es algo de lógica aplastante.

 

Entonces, me pregunto: ¿por qué pagar por tener dinero parece algo absurdo y solo para los tontos?

 

Para nosotros, en DiverInvest: tener liquidez; y tenemos en las carteras con liquidez a niveles jamás imaginados, tiene todo el sentido. Como todos los años, va a ser un año complicado. Ser activos y tener las ideas claras, es fundamental. Lo que sí te puedo asegurar es que Divertido, lo va a ser.

 

Un abrazo,

David Levy

 

M&G (Lux) Global Listed Infrastructure Fund. Una combinación única de crecimiento y enfoque defensivo

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Alex Araujo, gestor del M&G (Lux) Global Listed Infrastructure Fund

 

  • La renta variable global subió con fuerza en 2019, liderada por Estados Unidos.
  • Los sectores defensivos pasaron apuros debido a la subida de las TIR de la renta fija.
  • El fondo se ha beneficiado de su enfoque diversificado, con contribuciones de las tres categorías de infraestructura: económica, social y en evolución.
  • Los fundamentales corporativos son aún sólidos, y muchas de las acciones en cartera proporcionan subidas de dividendo en el rango básico del 5% al 10%.
  • El análisis de cuestiones medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG) sigue siendo una parte integral del proceso de inversión del fondo, y continuamos evaluando riesgos y dialogando con las compañías en cartera.
El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. No puede garantizarse que el fondo alcance su objetivo, y es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

 

2019 en retrospectiva

La renta variable global subió con fuerza en 2019, y el índice MSCI ACWI registró sus mayores rentabilidades en una década (calculadas en dólares), con ganancias repartidas por todas las regiones. Estados Unidos lideró el repunte, y los principales índices de la mayor bolsa del mundo —S&P 500, Dow Jones Industrial Average y NASDAQ— conquistaron cotas históricas en diciembre. Europa y Japón también subieron, mientras que los mercados emergentes y el Pacífico Asiático cerraron la lista, pues las tensiones comerciales hicieron mella en el sentimiento

La rentabilidad por sectores fue más dispar. Tecnología fue el área más destacada (Apple y Microsoft vieron dispararse sus cotizaciones en más de un 50%), seguida a distancia por consumo discrecional. Estos fueron los únicos sectores en superar al índice MSCI ACWI.

Las áreas defensivas comenzaron el año con fuerza, pero cambiaron de rumbo a partir de septiembre cuando las TIR de la deuda subieron desde sus mínimos. Utilities y propiedad inmobiliaria (a menudo consideradas como equivalentes a la deuda) quedaron rezagadas y complicaron las cosas a las estrategias de infraestructuras cotizadas. Energía y materiales (áreas expuestas a las materias primas) también acusaron la preocupación en torno al crecimiento y el comercio globales.

 

Análisis de la rentabilidad

El M&G (Lux) Global Listed Infrastructure Fund cerró 2019 al alza y superó al índice MSCI ACWI Net Return, participando en la subida durante rallies bursátiles y preservando el capital en fases bajistas. Con ello fue el fondo de mejor comportamiento de la categoría de infraestructuras cotizadas de Morningstar, en un entorno cada vez más complicado para las estrategias defensivas en la recta final del año. Además, este resultado se logró con menos volatilidad que el mercado, una característica inherente al segmento de las infraestructuras cotizadas.

El fondo se ha beneficiado de su enfoque diversificado, con contribuciones de las tres categorías de infraestructura: económica, social y en evolución. Las fuentes de rentabilidad diversificadas del fondo también se ven reflejadas en las 10 principales contribuciones al resultado.

Las acciones en la categoría de infraestructura «económica» realizaron la mayor parte de dicha aportación, lideradas por Ørsted y Enel, dos compañías a la vanguardia de la implantación de energías renovables. Ørsted, el líder mundial de eólica marina, es un beneficiario a largo plazo de la posición favorable de este segmento como la fuente renovable de mayor crecimiento. Por su parte, la utility italiana Enel sigue cumpliendo sus objetivos de explotación y su plan estratégico de implementar fuentes de energía sin emisiones, acelerando al mismo tiempo el proceso de descarbonización. En el segmento de infraestructura de transporte, Ferrovial y Vinci se destacaron: estas empresas —propietarias de autopistas de peaje y aeropuertos en todo el mundo— continuaron su avance operativo gracias al crecimiento consistente del tráfico y de los volúmenes de pasajeros.  TC Energy, Gibson Energy y ONEOK, que construyen y operan gasoductos, oleoductos y terminales de almacenamiento, se sustrajeron a la tendencia de debilidad en el sector de la energía y se vieron premiadas por sus flujos de caja estables y crecientes.

Franco-Nevada realizó la mayor contribución al resultado en la categoría de infraestructura «en evolución». La compañía de regalías detenta flujos de caja procedentes de explotaciones minerales, lo cual proporciona a la cartera protección frente a la inflación, una característica útil a efectos de diversificación. También en esta categoría de infraestructura, el negocio de centros de datos Equinix mostró fortaleza. La compañía estadounidense está clasificada como sociedad de inversión inmobiliaria (REIT), pero no debería considerarse como un bond proxy (una acción equivalente a un bono). Los centros de datos se benefician de una fuerte tendencia de crecimiento a largo plazo: la proliferación de los datos en un mundo cada vez más digital.

Unite Group, el mayor proveedor de alojamiento para estudiantes del Reino Unido, fue la acción más destacada en infraestructura «social» y realizó la mayor contribución al resultado en 2019, con una subida superior al 60% en libras esterlinas. La compañía opera en una industria con una dinámica favorable, impulsada por un número creciente de estudiantes internacionales y escasez de alojamiento de calidad en centros educativos de calidad.

Características de riesgo

El fondo ha generado rentabilidad con una menor volatilidad que el mercado, una característica inherente a las infraestructuras cotizadas. Dicha volatilidad ha sido bastante estable en términos absolutos, y estructuralmente inferior a la del índice MSCI ACWI Net Return. La beta de la cartera —actualmente de 0,67— refleja las cualidades defensivas de la clase de activos.

Actividad de cartera

En 2019 realizamos dos compras nuevas y dos ventas completas, un nivel de rotación en línea con nuestro horizonte de inversión a largo plazo, de como mínimo cinco años. La cartera sigue estando concentrada en 42 posiciones.

En el segmento de infraestructura de transporte iniciamos una posición en la ferroviaria estadounidense CSX para suplementar la posición existente en Union Pacific. Al mismo tiempo, la eléctrica E.ON se añadió a la cartera debido a su valoración atractiva y a su exposición a la transición energética alemana. Ambas acciones pertenecen a la categoría de infraestructura «económica».

Al mismo tiempo liquidamos la participación en Ventas (infraestructura «social»), cuyo crecimiento del dividendo no cumplió nuestras expectativas. Estaríamos dispuestos a invertir nuevamente en esta compañía si su valoración se tornara más atractiva, o si el crecimiento de su reparto mejorara hasta niveles más aceptables. De igual modo, la compañía de autopistas de peaje Shenzhen Investment Holdings Bay Area Development Company (la antigua Hopewell Highway) fue una fuente de liquidez para invertir en mejores ideas. Su acción (cotizada en la Bolsa de Hong Kong) brinda acceso a activos atractivos en la zona del delta del Río de las Perlas, el corazón industrial de China, pero un cambio en la propiedad de la compañía sembró temores en tono a su estrategia y su gobierno corporativo.

Las ponderaciones regionales apenas experimentaron cambios, con lo que América del Norte aún representa alrededor del 50% de la cartera. La exposición al Reino Unido aumentó hasta el 17%, reflejando las oportunidades atractivas ofrecidas por acciones individuales (sobre todo en infraestructura «social»). La Europa continental representa el 23% del fondo, mientras que el Pacífico asiático y los mercados emergentes subieron hasta el 10%.

En cambio, las exposiciones sectoriales fueron objeto de cambios más significativos. La ponderación objetivo de utilities se redujo del 33% al comenzar el año hasta un mínimo del 25% en septiembre, al detectar mejores oportunidades de valoración en otras áreas (sobre todo infraestructura energética y de transporte). Esta decisión fue beneficiosa respecto a nuestros homólogos de infraestructuras cotizadas, tanto activos como pasivos, que al tener más de un 40% de sus carteras concentradas en suministro público acusaron la subida de las TIR de la renta fija. Dicho esto, en diciembre comenzamos a elevar la exposición del fondo a utilities, ya que muchas acciones nos parecieron sobrevendidas ante el sentimiento adverso.

La valoración sigue siendo la base de nuestra toma de decisiones.

 

Activismo inversor

El análisis de cuestiones medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG) ha sido una parte integral del proceso de inversión del fondo desde su lanzamiento en octubre de 2017. Los aspectos ESG son importantes para nosotros debido a su influencia potencial sobre las rentabilidades financieras y el capital inversor. Los límites estrictos que aplicamos a las centrales térmicas convencionales (carbón) y a la energía nuclear, por ejemplo, no representan necesariamente una postura ética.

También es importante destacar que nuestra evaluación ESG no viene dictada por clasificaciones de terceros: preferimos llevar a cabo nuestro propio análisis independiente e interactuar con las compañías de forma proactiva, en lugar de subcontratar este aspecto del proceso (en nuestra opinión crucial para la gestión activa).

Con este objetivo, una de las discusiones clave mantenidas con los consejos de administración de las empresas en las que invertimos fue con CCR, el grupo brasileño de infraestructura de transporte. En el pasado, la compañía ha estado expuesta a casos de presunto soborno y corrupción en contratos gubernamentales, pero desde entonces ha tomado medidas para introducir políticas revisadas dirigidas a la mejora de su gobierno corporativo y de sus prácticas internas. Hemos efectuado auditorías de due diligence en materia ESG con varios representantes de su dirección, entre ellos los directores financiero y de compliance.

Enbridge es otra compañía con la que mantenemos un diálogo desde hace varios años. La industria de la infraestructura energética se enfrenta a riesgos cada vez mayores relacionados con la construcción y la renovación de gasoductos y oleoductos. Es necesario prestar particular atención al impacto medioambiental y al bienestar de todos los grupos afectados, empezando por los pueblos autóctonos.  Hace unos años, la compañía sufrió debido a su involucración en un proyecto que, pese a ser poco importante a nivel financiero, levantó polémicas y suscitó las críticas de varias agencias y observadores externos.  A través de nuestro diálogo constante con su equipo directivo, nos sentimos cómodos con el gobierno corporativo, las políticas de sostenibilidad y las prácticas de interacción con partes interesadas de Enbridge. Con el apoyo de nuestro equipo de gobierno y administración responsable, hemos dialogado con el consejero delegado y los directores financiero y de sostenibilidad de la compañía.

Ante la creciente evidencia de fenómenos relacionados con el cambio climático —como tormentas, inundaciones e incendios forestales— también hemos seguido concentrándonos más si cabe en las prácticas de mitigación de riesgo de las empresas.  Los negocios de infraestructura, dada la naturaleza de sus activos subyacentes, requieren una evaluación específica y rigurosa de los riesgos relacionados con el cambio climático. Edison International, en cartera desde que se lanzara el fondo, posee y opera infraestructura eléctrica en California, Estados Unidos.  A diferencia de su homóloga estatal PG&E, que se vio obligada a declararse insolvente debido a pasivos relacionados con incendios forestales (así como presunta culpabilidad), Edison ha sabido navegar estas cuestiones excepcionalmente bien, a nuestro juicio. Seguimos dialogando con la compañía para comprender sus esfuerzos de mitigación, su solidez financiera y sus prácticas operativas en torno al riesgo de incendios forestales. Hace poco nos reunimos con su consejero delegado y su director financiero, nuevamente junto a nuestro equipo de gobierno y administración responsable.

Crecimiento del dividendo

Pensamos que el atractivo de la infraestructura no se limita a sus características defensivas. La clase de activos ofrece un amplio abanico de oportunidades de crecimiento, y no existe mejor señal de la confianza de una compañía en sus perspectivas que un dividendo creciente. Así, ha sido alentador constatar crecimiento del dividendo —a menudo significativo— en todo el espectro de compañías de infraestructuras cotizadas.

Sin duda habrá quien se sorprenda de que un grupo de suministro público haya aportado el mayor crecimiento del dividendo a la cartera en 2019, pero no todas las utilities son iguales. La española Naturgy Energy (la antigua Gas Natural Fenosa) anunció una subida de dividendo del 30% para 2018 al introducir una nueva política de reparto. La compañía se ha comprometido a subir su dividendo como mínimo un 5% cada año hasta 2022, al tiempo que trata de cumplir su objetivo estratégico de transición energética. Por su parte, la italiana Enel elevó su dividendo para 2019 en un 18%. En Estados Unidos, NextEra Energy, American Water Works y Atmos Energy anunciaron subidas de dividendo de doble dígito, ayudadas por regímenes regulatorios particularmente propicios para generar rentabilidades financieras superiores.

También en infraestructura «económica», Union Pacific (ferrocarril) amplió su distribución en un 10% en dos ocasiones, mientras que ONEOK (gasoductos) elevó su reparto trimestral a una tasa anualizada en el rango básico del 5% al 10%.

El componente de infraestructura «en evolución» de la cartera cumplió sus expectativas de fuerte crecimiento de la mano de Infrastrutture Wireless Italiane (INWIT): la compañía italiana de torres de comunicaciones anunció un crecimiento del dividendo del 29%. Su homóloga estadounidense American Tower continuó su secuencia de alzas de dividendo en cada trimestre, y elevó sus pagos a una tasa de crecimiento anualizada del 20%.

Las posiciones en la categoría de infraestructura «social» suelen mostrar un crecimiento del dividendo en línea o ligeramente superior a la inflación, pero el proveedor de alojamiento para estudiantes Unite Group fue la excepción, con una subida del 28%.

El crecimiento del dividendo de nuestras posiciones subyacentes nos parece alentador, y seguimos bien encarrilados para cumplir el objetivo del fondo de elevar el flujo de renta cada año en dólares estadounidenses (el ejercicio financiero del fondo termina el 31 de marzo). En base a las distribuciones realizadas en los últimos 12 meses, el flujo de renta es un 6% superior al del año previo en dólares (clase de acciones A de reparto en USD). La subida en euros (clase A de reparto en EUR) fue del 11%, debido a la debilidad de la divisa. Pensamos que una tasa de crecimiento anualizada del 5% al 10% en dólares es más sostenible y representativa de cara al largo plazo.

 

Perspectivas

Los mercados financieros globales cerraron 2019 con optimismo, ante las señales de avance hacia una resolución de la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Sin embargo, lo que dieron los mercados con una mano no tardaron en quitarlo con la otra. El albor de una nueva década se vio nublado casi de inmediato por la preocupación geopolítica en Oriente Medio, que plantea una nueva fuente de incertidumbre para la economía y los mercados mundiales. No obstante, los temores de los inversores en torno al paisaje macroeconómico siguen sin concordar con el avance realizado por las compañías que vemos en el mundo real. Nuestras posiciones subyacentes continúan exhibiendo mejoras de rendimiento operativo y elevando sus dividendos, una señal clara de confianza en el futuro. En este contexto, el nerviosismo del mercado parece estar fuera de lugar.

Estamos convencidos de que las infraestructuras cotizadas ofrecen más que la mera exposición a bond proxies (acciones que por su comportamiento se consideran como similares a la deuda), y nos concentramos firmemente en compañías con potencial de crecer a largo plazo, capturando al mismo tiempo las características defensivas de la clase de activos.

Además del crecimiento, la valoración es un aspecto crucial en el proceso de selección de valores, y los altibajos del sentimiento de mercado continúan presentando excelentes oportunidades de compra a los inversores con horizontes a largo plazo. Creemos firmemente que los fundamentales corporativos acaban viéndose reflejados en las cotizaciones de las acciones con el tiempo, y que la venta indiscriminada de acciones defensivas que ha tenido lugar en los últimos meses ha dejado a algunas compañías de infraestructura de gran calidad cotizando en múltiplos atractivos. En un mercado en que los inversores han parecido estar dispuestos a pagar cualquier precio por un grupo selecto de acciones de crecimiento, nos gustan las oportunidades de crecimiento en infraestructuras cotizadas, disponibles sin el obstáculo que supondrían unas valoraciones excesivas. Estamos aprovechando esta oportunidad convencidos de que estas compras sembrarán las semillas de nuestra rentabilidad futura.

 

M&G
Enero de 2020

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El fondo invierte principalmente en acciones de compañías, con lo que es probable que experimente mayores fluctuaciones de precio que aquellos fondos que invierten en renta fija o liquidez. Otros factores de riesgo a los que está expuesto el fondo figuran en el Documento de Datos Fundamentales para el Inversor (KIID).

Exclusivamente para inversores profesionales. Prohibida su posterior distribución. Ninguna otra persona o entidad debe utilizar la información contenida en el presente documento. M&G Investment Funds están inscritos para su distribución pública en virtud del art. 15 de la Ley 35/2003 sobre instituciones de inversión colectiva del siguiente modo: M&G (Lux) Investment Funds 1 nº de inscripción 1551. Esta información no constituye una oferta ni un ofrecimiento para la adquisición de acciones de inversión en alguno de los fondos mencionados en la presente. Las adquisiciones de un fondo deben basarse en el Folleto actual. La Escritura de Constitución, el Folleto, el Documento de Datos Fundamentales para el Inversor (KIID), el Informe de Inversión Anual o Provisional y los Estados Financieros se pueden solicitar gratuitamente al Allfunds Bank, Calle Estafeta, nº 6, Complejo Plaza de la Fuente, La Moraleja, 28109, Alcobendas, Madrid. Antes de efectuar su suscripción, debe leer el Folleto, que incluye una descripción de los riesgos de inversión relativos a estos fondos. La información que aquí se incluye no sustituye al asesoramiento financiero independiente. Promoción financiera publicada por M&G International Investments S.A. Domicilio social: 16, boulevard Royal, L-2449, Luxembourg. JAN 20/421602

Hábitos de los millonarios que puedes adoptar

Hay quien cree que el 100% de los millonarios ha heredado de sus padres su fortuna. Pero no es así. Es cierto que un 10% del total sí ha tenido esa suerte, pero lo que explica que hayan acumulado tanta riqueza es, sobre todo, su comportamiento: han adoptado un conjunto de hábitos que puedes hacer tuyos y que te ayudarán a acercarte a tus objetivos financieros.

Thomas J. Stanley y William D. Danko, sociólogos, condujeron un importante estudio sobre los hábitos de los millonarios en los Estados Unidos y recogieron sus conclusiones en el libro The Millionaire Next Door: The Surprising Secrets of America’s Wealthy. Stanley y Danko observaron que dos de cada tres millonarios lo eran de primera generación: habían creado la fortuna por sí mismos. ¿Cómo lo hicieron?

  • Pensar en el futuro. Estas personas no se toman las cosas según van viniendo, sino que se plantean dónde quieren estar dentro de unos años, cómo pueden conseguirlo y qué nuevas oportunidades hay para alcanzar sus propósitos.

 

  • Fijar objetivos. Unido al anterior, es necesario ponerse metas realizables, aunque sean exigentes, y estar a la altura de ellas. Tener un diario ayuda a seguir los objetivos y a reflexionar sobre cuál es la mejor manera de acercarse a ellos.

 

  • Eliminar pensamientos tóxicos. «No lo voy a conseguir» o «Esto, en realidad, no es para mí» no hacen sino restar energía y fuerza a tu determinación. Los millonarios tampoco adoptan otros comportamientos negativos, como rehuir las responsabilidades cuando algo sale mal o echar las culpas a otros.

 

  • La lectura es fundamental. Bill Gates habla con asiduidad de los libros que lee y es habitual ver en las solapas de muchos de ellos los comentarios elogiosos del creador de Microsoft. Pero no es el único, es una costumbre extendida entre los millonarios. No puedes darte el lujo de no aprender cada día. Y el conocimiento que te valdrá no está en las redes sociales; puedes adquirirlo con cursos online, o escuchando la experiencia de otras personas, o leyendo buenos artículos, pero hay un instrumento que es mucho más poderoso que el resto, y ese es el libro. Lee todos los días, y especialmente libros que te aporten un mejor conocimiento del mundo. Y dedícale algo de tiempo a pensar.

 

  • Despertarse pronto. Si te pones en marcha antes que los demás, cuando comience el día para el resto tú tendrás mucho ganado. Pero el resto del día también es importante. No pierdas el tiempo, porque ellos no lo hacen. Por ejemplo, ven poca televisión.

 

  • Poca televisión, pero mucho ejercicio. Según un estudio realizado por Corley entre 117 millonarios estadounidenses, el 70% le dedican al ejercicio 30 minutos o más todos los días. Tener un cuerpo sano facilita también el funcionamiento del cerebro, y favorece también el optimismo y la buena disposición a trabajar.

 

  • Cuidar de aquel a quien tienes cerca. Los millonarios cuidan las personas con las que se relacionan. Se rodean de gente exitosa, hacen una labor de networking, comparten lo que hacen y lo que saben con los demás, y evitan a las personas tóxicas.

Y, ¿qué hay de los hábitos financieros? El libro de Stanley y Danko se titula así, El millonario de la puerta de al lado, porque ellos han observado que los millonarios no suelen llevar una vida de grandes lujos, y pueden vivir muy cerca de donde vives tú. Como dicen los autores, no llevan un reloj de 5.000 dólares. Controlan sus gastos, tienen una mentalidad ahorradora. No sólo ahorran e invierten, sino que reinvierten los beneficios para hacer crecer su capital. Entienden que la de hacerse rico es una carrera larga, y apuestan por ella.

Por último, el estudio de Corley muestra algo que puede parecer sorprendente: el 65% de los ricos alcanzó el primer millón gracias a obtener ingresos de al menos tres fuentes. No basta con el trabajo. Compran activos que generan una renta, y para eso hay que ahorrar e invertir. No hay magia, sólo mucho trabajo, esfuerzo y objetivos más que claros.

 

BUSCANDO ELEMENTOS DIVERSIFICADORES EN CARTERAS DE RENTA FIJA

 

Francisco Sainz – CIO de Imantia

 

En un año tan complicado como el que acabamos de iniciar, donde las rentabilidades de la renta fija están en mínimos, las bolsas vienen de un excelente desempeño en 2019 y los riesgos se multiplican (alerta sanitaria del coronavirus, guerra comercial, inestabilidad en Oriente Medio, posibilidad de elecciones anticipadas ….), es necesario buscar elementos diversificadores de cartera que protejan en potenciales caídas de mercado y que no sean excesivamente costosos si los activos de riesgo siguen mejorando.

Cuando las cosas se ponen feas, el activo refugio por excelencia en renta fija ha sido el bono americano (de dólar, oro o yen japones hablaremos otro día) y es que la deuda pública americana se sigue percibiendo como un activo AAA (y aquí da igual lo que digan las agencias de rating). Se considera una inversión de máxima solvencia por estar respaldado por la economía todavía más potente del mundo.

Definido ya como descorrelacionador, nos preguntamos si los bonos americanos están caros (como casi toda la renta fija) o si aún tienen recorrido. Tras un 2019 marcado por 3 bajadas de tipos por parte de la Reserva Federal y continuidad en la compra de activos, y con un inicio de año donde los miedos por la alerta sanitaria han llevado al bono a 5 años a mínimos desde 2016, es necesario analizar qué nos está diciendo la cotización actual del “treasury”.

Para simplificar, podemos descomponer su rentabilidad en tipo real y en prima de inflación (el llamado “breakeven inflation”). El tipo real hace referencia a la rentabilidad exigida por los inversores derivada de la situación de ciclo, la política monetaria de la FED y el entorno de mercado, entre otros factores. La prima de inflación muestra la compensación exigida por los inversores por la inflación esperada en los próximos 5 años.

A cierre de enero de 2020, la rentabilidad nominal del 5 años americano (en rojo) es de 1,38%, con una prima de inflación (en azul) del 1,58%. El tipo real, por tanto, es cercano a -0,20%.

La reciente historia nos dice que tipos reales negativos obedecen a 2 dinámicas: 1) una Reserva Federal agresiva bajando tipos e implementando programas de compras de activos o 2) un mercado con miedo a recesión global que lleva los flujos de forma masiva hacia activos refugio.

Ambas dinámicas se aprecian en el gráfico, donde la línea roja muestra el tipo nominal y la línea azul la prima de inflación.

Por tanto, la pregunta que debemos hacernos a la hora de incluir en cartera el bono americano 5 años es si será capaz de protegernos en caídas de mercado y qué están cotizando.  Los tipos reales negativos actuales, situación similar al periodo 2011-2014 o a 2016 nos lleva a pensar que los niveles alcanzados son excesivamente bajos (si no vemos ni una Reserva Federal demasiado agresiva ni una recesión global a la vista) por lo que conviene esperar a momentos de mayor “optimismo”.

Ya saben lo de que es mejor comprar el paraguas cuando hace sol, que en plena tormenta…

 

 

 

Infografia Schroders; resumen anual 2019