Tribuna Francisco Sainz, CIO de Imantia Capital – Cómo de peor es el ‘Cuanto peor, mejor’ –

 

 

Sí, los datos macro apuntan una desaceleración (que no recesión); los riesgos geopolíticos, como la guerra comercial EE.UU.-China, no se resuelven y, sin embargo, la bolsa está más arriba que hace tres meses, los activos de crédito, más caros y los tipos, considerablemente más bajos. ¿Qué ha ocurrido?

El mercado vuelve a interpretar que “cuanto peor, mejor”. Hemos entrado en una espiral difícil de romper, en la que la agresividad negociadora de Trump -en un entorno de mayor fragilidad económica- está obligando a la Fed a considerar bajadas adicionales de tipos. El resto de grandes economías, temerosas del daño a su demanda exterior, no pueden permitir una divisa demasiado fuerte y se embarcan en mensajes más laxos, justificados por el pobre desempeño de la inflación. Es el caso del BCE, que ya ha mencionado la posibilidad de un nuevo programa de compras. Estas herramientas de política monetaria vuelven a dar alas a los activos de riesgo, favorecidos por la expectativa de generación de inflación en activos financieros, a falta de inflación en la economía real.

 

¿Estamos jugando con fuego?

La historia reciente nos dice que no hay que luchar contra los flujos. La correlación de los activos de riesgo con la liquidez generada por los bancos centrales ha sido muy alta. Pero en esa idea de “cuanto peor, mejor”, deberíamos analizar bien a qué se refiere ese “peor”. Si se trata de datos de actividad más débiles o inflación por debajo de objetivos, los mercados estarán cómodos con esa dialéctica laxa y bajadas de tipos preventivas. Sin embargo, si se materializan riesgos como una guerra comercial alargada en el tiempo o si el mercado percibe riesgo de deflación, mucho me temo que los mercados “exigirán” a los bancos centrales que pongan toda la carne en el asador. Y por el camino, el mercado verá correcciones.

En este escenario, en el que esperamos tipos bajos y recorrido limitado para las bolsas, nuestras carteras están muy invertidas. En renta fija optamos por mayor duración, prefiriendo el crédito financiero al high yield. Y en renta variable tenemos una posición Neutral/Positiva, gestionada de forma activa en rangos y mediante estrategias de opciones.

Brexit y resultados empresariales del 2º trimestre serán importantes en los próximos meses, pero entendemos que primero el mercado debe saber a qué atenerse con los bancos centrales. Y eso, con Trump, parece bastante más difícil…