CUATRO MANERAS INTELIGENTES DE GESTIONAR TU BONUS A FINAL DE AÑO

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Te has quedado en la oficina horas extra incontables, has sacado adelante el trabajo de dos personas. Y, por fin, la recompensa ha aparecido en tu cuenta corriente en forma de bonus. Te mira con ojos tentadores como diciéndote, «Gáaaaaastame. Vete a ese restauranteeee. Compra esas botaaaas. Hazte esa escapadaaaa». ¡Contención! Llegó el momento de aprender a gestionar tu bonus.

 

Lo primero que hay que tener en cuenta es que esa paga extra es una recompensa a tu esfuerzo, así que no dudes en separar una pequeña parte para darte algún capricho (entre un 10%-15% podría ser una cantidad prudente). ¿Y el resto? Es cierto que podrías gastarlo del tirón, pero hay alternativas más inteligentes de emplearlo:

 

  1. Paga tus deudas
    Duele hacerlo, pero los intereses que generan esas deudas pueden resultar más dolorosos. Cuanto menos tiempo tardes en deshacerte de los préstamos pendientes, menos intereses generarás y, con este ahorro, podrás tener más dinero en el futuro para gastarlo como consideres, sin sentimiento de culpa.

 

Además, contribuyes a tu salud mental. Las personas que tienen dificultades para pagar sus deudas son más susceptibles a sufrir ansiedad y depresión, según la Asociación Americana de Psicología.

 

  1. Destínalo a un fondo para emergencias
    No importa lo que digan el horóscopo o José Maldonado: el futuro es impredecible. La idea de un fondo de emergencias es crear un colchón por si algo sucede. Imagínate que tienes que gastar una gran cantidad de dinero en reparar el coche, que aparecen goteras en casa o… bueno, no queremos ser catastrofistas.

 

Puedes empezar por ingresar tu bonus en una cuenta de ahorro separada. La cantidad ideal dependerá de tu salario y de tus gastos, pero los expertos recomiendan tener guardado lo suficiente para cubrir entre tres y seis meses de gastos.

 

  1. Ahorra para gastos importantes
    No se trata de soñar, sino de convertir esos sueños en realidad: un coche nuevo, unas vacaciones con tu pareja (¡ahora que por fin has logrado colocar a los niños!), etc. Las opciones son infinitas, pero hay algo seguro: si no tienes los ahorros suficientes, esos sueños se pueden complicar. Puedes guardar una parte del bonus para tener tus aspiraciones más cerca.

 

  1. Invierte
    Es una de las opciones más interesantes para destinar ese dinero extra. Existen varias opciones, entre ellas, los fondos de inversión, en los que te apoyas en profesionales experimentados que buscan las mejores alternativas por ti.

 

Hagas lo que hagas, mueve tu dinero, en vez de dejar que se quede estancado debajo de la cama. La tentación de gastarlo sería grande.

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